Conejos, así se cuidan

Los conejos son animales que viven en comunidad, por eso es recomendable adquirir más de un ejemplar. Si no es así, requerirán más compañía y atención por parte de su nueva familia humana. Además, ten en cuenta estas pautas.

Conejos, así se cuidan
Es conveniente sacarlos de la jaula a diario (bajo vigilancia) para que hagan ejercicio y puedan relacionarse con nosotros.

Las jaulas deben ser amplias, que les permitan dar 2-3 saltos de largo, un salto de ancho y la altura le tiene que dejar ponerse de pie. Para el fondo, viruta o papel prensado que son absorbentes y nada tóxicos. Es conveniente sacarlos de la jaula a diario (bajo vigilancia) para que hagan ejercicio y puedan relacionarse con nosotros.

Herbívoros 100%

Los conejos son herbívoros estrictos, adaptados a comer gran cantidad de alimento fibroso. Cuando la fibra en la dieta disminuye, su sistema digestivo no funciona bien. Además los dientes y muelas les crecen durante toda la vida y sin una dieta rica en fibra, existe riesgo de sobre crecimiento de las piezas dentales.

El heno es el alimento que contiene más fibra y debe tenerlo siempre en la jaula en cantidad abundante, al igual que el agua. En gazapos haremos una mezcla de heno habitual con el de alfalfa para dar un aporte extra en calcio durante el primer año de vida; en conejos adultos es más recomendable el heno de gramíneas.

Como complemento, podemos ofrecerles verdura de hoja verde: rúcula, berros, canónigos…, pero nunca lechuga.

No te sorprendas si ves que tu conejo se come sus propias heces, es algo natural en ellos. Lo hacen a diario para aprovechar mejor los nutrientes y obtener vitaminas B, K y C.

Y muy importante, los conejos no se bañan, solo se cepillan.

 

Qué hacer si…

Después de una revisión general, preventiva, en la que el veterinario comprueba que el animal está sano, es necesario conocer qué síntomas son motivo de una visita urgente a la clínica:

  • Come menos de lo normal o no come nada.
  • Ha dejado de defecar o las heces son más escasas de lo
  • normal.
  • Diarrea.
  • Orina mucho.
  • Sangre en heces u orina.
  • El animal está apático, muy quieto o durmiendo más de
  • lo normal.
  • Tiembla y/o rechina los dientes.
  • No lima los dientes y crecen demasiado.
  • Mocos, legañas y/o estornudos.
  • Mantiene la cabeza torcida.
  • Sus dientes están mal alineados y/o crecen demasiado