Cultura

Un óleo de Rubens que poseen las monjas carmelitas, declarado Bien de Interés Cultural

La Comunidad de Madrid ha declarado Bien de Interés Cultural (BIC) el San Juan Evangelista en Patmos, un lienzo del siglo XVII que conservan las monjas carmelitas en su convento en Boadilla. La autoría del cuadro, que está sin firmar, la atribuyen los expertos a Pedro Pablo Rubens y su historia está ligada a los antiguos señores de Boadilla.

 

La declaración como BIC de la obra en reconocimiento a su valor histórico y artístico fue aprobada por el Consejo de Gobierno regional el pasado 9 de septiembre.

El óleo, de 180 x 210 centímetros, está fechado entre 1628 y 1629, durante la segunda estancia de Pedro Pablo Rubens en España. La distinción pone el foco en una obra poco conocida (se encuentra dentro de la clausura del Convento de las Carmelitas, por lo que no se puede visitar), pero muy vinculada a la historia de Boadilla.

Así, el expediente relaciona el cuadro con el san Juan que Francisco Pacheco mencionó en su tratado Arte de la pintura, publicado en 1649. Según este testimonio, Rubens lo realizó durante su estancia en la corte para Jaime de Cárdenas y Manrique, futuro duque de Maqueda, a quien Felipe IV había concedido el señorío de Boadilla en 1626.

Cómo llegó a Boadilla

Cómo llegó el cuadro al convento sigue siendo una incógnita. Los estudios recogidos por la Comunidad de Madrid apuntan a que pudo pasar por alguna estancia de la familia Uzqueta, fundadores del convento, o por el desaparecido Palacio de las Dos Torres (sobre el que se construyó el actual Palacio del Infante don Luis). También plantean la opción de que ingresara en el convento antes de 1692, año de la muerte de su fundadora, María de Vera Gasca.

La primera referencia segura de su presencia en Boadilla es de 1970. El inventario artístico de la provincia de Madrid lo situaba en un retablo de la iglesia del convento.

Matías Díaz Padrón, especialista en pintura flamenca y antiguo conservador jefe del Prado, volvió a citarlo en su tesis doctoral de 1976. El investigador defendió su atribución a Rubens en un estudio posterior publicado de forma póstuma.

La pintura continúa en manos de la comunidad religiosa, que se trasladó en 1974 del antiguo convento en la plaza del Rosario a su actual sede en la calle Mártires.

 

Una visión del Apocalipsis

El lienzo muestra a san Juan joven, con manto rojo, un libro y una pluma, sostenido sobre una nube y el águila que lo identifica. En lo alto aparece la mujer del Apocalipsis con el Niño frente a un dragón de siete cabezas. El movimiento de las figuras, la luz y el color refuerzan el dramatismo de la escena.

Restaurada en 2006, la obra recuperó entonces sus dimensiones originales al retirarse añadidos posteriores. Sin embargo, una inspección de septiembre de 2025 detectó abolsamientos, falta de tensión y problemas de adherencia entre las telas, además de suciedad y oscurecimiento, por lo que la Comunidad realizó otra restauración. Con la declaración como BIC, reconoce su calidad artística y el interés de un tema poco frecuente en la producción de Rubens. Y, sobre todo, refuerza la protección de este patrimonio histórico-artístico.

Con esta obra, es la segunda en Boadilla declarada BIC en lo que va de 2026 (ver pág. 26: Los murales de Sert, propiedad del Santander, nuevo Bien de Interés Cultural en Boadilla).