José María Sert (Barcelona, 1874-1945) nació en una familia de la alta burguesía catalana vinculada a la industria textil. Se formó en la Escuela de Artes y Oficios de Barcelona, recibió clases del pintor Pere Borrell y aprendió grabado con Alexandre de Riquer. Su relación con el Modernismo catalán y su traslado a París en 1899 le abrieron las puertas de los círculos artísticos europeos. Desde entonces, desarrolló una trayectoria centrada en la pintura ornamental y mural, con una especial capacidad para integrar pintura, arquitectura y escenografía.
A lo largo de su carrera recibió encargos de importantes instituciones y familias aristocráticas. Entre sus obras destacan las decoraciones de la catedral de Vic, el Palacio de Justicia de Barcelona, el Rockefeller Center de Nueva York y el Palacio de las Naciones de Ginebra. Alejado de las principales vanguardias, combinó referencias a Goya, Rubens, Miguel Ángel y Piranesi con recursos decorativos próximos al art déco.






