Transportes

Transportes finaliza las obras de modernización de los túneles de la M-50

Tras casi trece meses de obras, el Ministerio de Transportes ha terminado las obras de modernización de los túneles de la M-50 en Boadilla del Monte. Una obra con una inversión de 6,1 millones de euros para renovar el drenaje de los túneles, sustituir la iluminación por sistemas LED y modernizar la señalización y los sistemas de protección contra incendios.

 

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha finalizado las obras de adecuación y mejora de las condiciones de seguridad, vialidad y circulación de los túneles de Valdepastores y Boadilla entre los kilómetros 72,7 y 74 de la M-50, en Boadilla del Monte (Madrid). Unos trabajos  en los que se han invertido 6,1 millones de euros con cargo a los fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).

Durante el año que han durado las obras, realizadas a través de la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre (SEITT), se ha renovado el sistema de drenaje e impermeabilización de los túneles para evitar filtraciones que comprometan la estructura. También se ha sustituido la iluminación existente por sistemas LED, mejorando la visibilidad y reduciendo el consumo energético. Y por último, se ha modenizado la señalización, el sistema de protección contra incendios, las instalaciones de radio y megafonía.

Inaugurados en 2004, los túneles de Valdepastores (800 m) y Boadilla (500 m) forman parte de la circunvalación M-50, una vía que divide a parte de Boadilla del Monte  en dos desde entonces. Aunque en un principio se estudió su soterramiento, solo se aceptó en la parte que afectaba a las urbanizaciones históricas, y de ahí estos dos túneles. 

El tercer carril, en estudioEl fin de esta obra coincide casi en el tiempo con el anuncio del MInisterio de Transportes el pasado mes de mayo de la licitación del estudio para la ampliación a un tercer carril de varios tramos de la M-50 a su paso por Boadilla; la mejora de enlaces y ramales de incorporación y salida; la reorganización de accesos conflictivos; el análisis de nuevos carriles de trenzado y conexiones directas, y la mejora de la seguridad y de la fluidez del tráfico. Una actuación comprendida entre los puntos kilométricos 67 (hacia Boadilla, pasada la estación de servicio de La Atalaya) y 77 (hacia la A-6, pasado el Carralero).

El plazo para la realización de este estudio es de 36 meses (tres años).