Reportaje

María Galán: "En Uganda encontré mi propósito de vida”

Tiene 28 años y desde hace siete vive en Uganda. Allí gestiona los proyectos de la ONG Babies Uganda. Son ya dos orfanatos, cuatro colegios, tres clínicas, un centro de educación especial... de los que se benefician más de 10.000 personas. En diciembre presentó en Boadilla su segundo libro, 'La decisión que lo cambió todo'. Una obra solidaria y en la que narra los motivos que la llevaron a dedicarse en cuerpo y alma a ofrecer un futuro a niños abandonados, discapacitados o de familias sin ningún recurso educativo o sanitario a su alcance.

 

La ONG Babies Uganda nació en 2012 en Boadilla. Fue creada por dos vecinas, Montse Martínez y Maribel García, para evitar el cierre de un orfanato con el que colaboraban como voluntarias en Uganda. Allí siguen, ahora con la ayuda de María Galán, la hija de Montse, que se unió a tiempo completo al equipo en 2019, cuando con 22 años acabó la carrera.

Ese proyecto inicial se ha multiplicado en estos años gracias a su labor y el apoyo, vía donaciones, de empresas y particulares. Son ya dos los orfanatos, han levantado cuatro escuelas, tres clínicas, un campo deportivo, un centro de arte, un colegio para niños con discapacidad visual y, lo último, un centro de educación especial (Butterfly). “Empezó con 60 niños y ahora son 120, tenemos 50 en lista de espera...”, relata María Galán.

Actualmente, más de 10.000 personas se benefician de todo ello. “Nosotras, tres personas, somos toda la estructura con la que cuenta Babies Uganda (la oficina es prestada), lo que nos permite dedicar el 100% del dinero a cada iniciativa, que hacemos siempre con ONGs locales. No trabajamos con voluntarios. El motivo es que en los colegios o los orfanatos los niños necesitan estabilidad, rutinas y crear conexiones de verdad, y los voluntarios van y vienen, lo que les perjudica más que les ayuda. Además, así fomentamos la economía local [dan empleo a casi 200 personas allí]”, añade.

En España, Montse y Maribel llevan el papeleo, la relaciones públicas para captar donaciones y padrinos que aseguren la continuidad de colegios, clínicas... María está en Uganda coordinando y gestionando todos los proyectos, identificando nuevas necesidades o ayudando en lo que haga falta. Ella también visibiliza a través de su perfil en Instagram (@auntie_mariagalan) el trabajo que se hace con los niños. “En Uganda encontré mi propósito de vida”, asegura, y no es otro que “cuidar a mis pequeños”. En casa (Kikaya House) vive con 32 niños huérfanos “que son como si fueran mis hijos”, afirma.

Su segundo libro, La decisión que lo cambió todo, “muestra una realidad distinta. Aunque a través de Instagram intentamos contar la parte bonita de nuestra lucha, de lo que se consigue con nuestro trabajo y el apoyo de cuantos colaboran con nosotros, al final la realidad allí es muy dura”, reconoce. Está a la venta en la página de la ONG y es una forma más de colaborar con ellos.

¿El futuro? “A mí ahora me encantaría especializarnos en la discapacidad... Pero bueno, hay tantas cosas por hacer, que nos adaptamos a lo que más se necesita en cada momento, sea un colegio, una clínica...”.

 

www.babiesuganda.org