Boadilla y su historia

La Guerra Civil: regiones devastadas (II)

Cómo contábamos en el número anterior, la Dirección General de Regiones Devastadas y Reparaciones no solo realizaba una labor reedificatoria sino también una importante actividad de propaganda franquista. Esta faceta tenía su extensión en la revista 'Reconstrucción'. En ella, el arquitecto Federico Faci publicó un artículo sobre la reconstrucción de Boadilla del Monte.

 

Federico Faci Iribarren (1914-2003) fue un arquitecto que trabajó en varios proyectos para la Dirección General de Regiones Devastadas y Reparaciones como la reconstrucción del Seminario Conciliar de Teruel; un conjunto de viviendas en Aravaca; y en Boadilla del Monte, viviendas y el Palacio del Infante don Luis.

También trabajó en viviendas en la Colina de Puerta Bonita (Madrid), y junto a los arquitectos Juan del Corro y Francisco Bellosillo, obtuvieron el segundo premio del concurso, convocado en 1941 y resuelto en 1943, para la construcción de la gran Cruz del Valle de los Caídos, entre los 20 proyectos presentados.

El número 33 de la revista Reconstrucción, publicada en mayo de 1943, incluye un artículo escrito por el arquitecto Federico Faci sobre la reconstrucción de Boadilla del Monte.

La adopción de Boadilla por parte de Franco fue el 15 de diciembre de 1939, dando comienzo las obras inmediatamente. Desde un principio se desechó la búsqueda de un nuevo emplazamiento para el pueblo dado su alto nivel de destrucción, y a que la presencia del palacio, del convento y la iglesia de San Cristóbal implicaba no mover este lugar privilegiado.

Se mantuvo el trazado de las carreteras si bien el proyecto inicial de reconstrucción no fue finalmente ejecutado en su totalidad. Las grandes modificaciones planteadas eran la construcción del Centro Cívico, Casa de España y Monumento a los Caídos, la escuela, el cuartel de la Guardia Civil, la zona de deportes y el gran jardín.

  • Centro Cívico. Este proyecto incluía las oficinas de telégrafos, correos, estanco, café, cine para 120 espectadores, tiendas, vivienda del estanquero y cárcel en planta baja, mientras que la planta primera se destinaba a viviendas y a las dependencias del ayuntamiento. El edificio se articulaba en forma de “u” entorno a un patio central denominado Plaza Mayor. No llegó a ejecutarse en su totalidad, pero todavía podemos apreciar en la actual plaza de la Cruz parte del antiguo edificio, hoy dependencias municipales.
  • Casa de España y Monumento a los Caídos. Se planteó en el encuentro entre las actuales avenidas de España y de Adolfo Suárez, pero no llegaron a construirse.
  • Cuartel de la Guardia Civil. En un principio, se pensó ubicarlo más al norte de donde se encuentra actualmente. La escuela y la zona de deportes se proyectó en el extremo suroeste de Boadilla, más o menos donde está ahora el cuartel de la Guardia Civil. Finalmente, la escuela no se construyó en este lugar, si no junto a la actual Casa de Aves; de hecho, todavía se conserva el edificio destinado a colegio de niños y de niñas, hoy destinado al Aula Medioambiental. La zona de deporte no se realizó.
  • El gran jardín. Por último, en la fachada trasera de la iglesia de San Cristóbal y a una cota más baja se ideó un gran jardín paralelo a la entonces denominada carretera de Madrid y hoy llamada avenida de España. No tenemos constancia de que se ejecutase ese complejo y costoso espacio ajardinado que, sin embargo, sí se constituyó como jardín, manteniéndose hasta hoy en día, aunque con un diseño mucho más sencillo.

Nuevas viviendas

En el artículo, Federico Faci reconoce expresamente, tras la entrega de las primeras nuevas viviendas, las “dificultades de toda índole” durante muchos meses en la puesta en marcha de la máquina de reconstrucción de esta localidad. Sin embargo, a pesar de esas dificultades solo se tardaron dos años y medio en la construcción de las primeras viviendas. Un logro si tenemos en cuenta la escasez de materiales en los años de posguerra.

Faci contempla que “la segunda y sucesivas entregas no se harán esperar, y en un plazo no lejano será un hecho cierto, definitivo y magnífico la sustitución de un pueblo desordenado, ruinoso, falto de servicios, sin espacio, sin condiciones de vida y, sobre todo, destruido por la guerra, por uno nuevo, limpio, higiénico y cómodo para ser usado por sus vecinos sin perder por eso su tipismo característico”.

Al parecer, continúa, con la “habilitación provisional de viviendas” se pudo albergar a todos los vecinos de la localidad excepto tres o cuatro familias cuyas casas se encontraban en mejor estado. Entendemos que la “habilitación provisional” se refiere a la construcción de las nuevas viviendas, con las que los vecinos de Boadilla ya tendrían cubiertas sus necesidades habitacionales, y por lo tanto la segunda fase de construcción de casas se justificaría más por el crecimiento poblacional de Boadilla, que por los vecinos existentes en 1936.

Las fotografías que nos aporta el artículo de 1943 muestran tres tipos de viviendas: los bloques de dos pisos con una vivienda por planta; las casas de una sola planta con imitación de aparejo toledano (cajones de tapial y ladrillo) y con un pequeño patio asociado; y las casas de dos plantas con un generoso patio al que se accedía por un gran portón. Estos tipos de casas los podemos encontrar igualmente en localidades cercanas como Las Rozas, Brunete, Villanueva de la Cañada, Villanueva del Pardillo o Majadahonda y sus tipologías respondían a la ocupación principal de sus habitantes, así tenemos casas de agricultores, de ganaderos y de oficios no relacionados con el campo.

Para las obras de construcción de las viviendas se montó una instalación para fabricar los ladrillos y no depender de suministros externos, y un pequeño taller de carpintería y otro de cerrajería. El arquitecto Faci habla también de la introducción del uso de la piedra artificial y “lo que es más importante, se han desempolvado viejas y útiles tradiciones constructivas en desuso”.

En cuanto a las calles, presentaban nuevas aceras, aunque las zonas de tránsito rodado continuaban siendo de tierra.

 

Sin agua corriente

También nos cuenta que se estaba estudiando el abastecimiento de agua a cada casa, para el mínimo consumo doméstico. Es decir, que las nuevas casas construidas no contaban con suministro de agua corriente. Igualmente, se ejecutó el encauzamiento del agua de lluvia, que anteriormente utilizaba la propia configuración del terreno con la consiguiente inundación ocasional de las casas y huertas del sur de la población.

De toda esta actividad rehabilitadora en Boadilla del Monte por parte de la Dirección General de Regiones Devastadas y Reparaciones prácticamente no queda ningún ejemplo, a excepción de un par de casas, ya modificadas, en la actual calle García Noblejas.