Riesgos navideños

Recordamos que durante las fiestas navideñas existen muchos y variados peligros para las mascotas. Una vez más, queremos insistir en la prevención y el sentido común.

Riesgos navideños para nuestras mascotas
Si queremos tener una atención especial con nuestra mascota durante estas fechas, nada de turrón, polvorones... Existen en el mercado productos gourmet pensados para ellos.

Ojo con lo que comen

Debemos prestar especial atención en estas fechas a la alimentación. Muy frecuentemente vemos, tras los ágapes navideños, animales con patologías digestivas. Vómitos y diarrea son los más frecuentes. Pero también problemas mucho más graves, como obstrucciones intestinales por ingesta de huesos, pancreatitis por excesos de grasa... Nuestros animales domésticos están habituados a una alimentación muy monótona y se ven afectados por cualquier cambio brusco. El cordero, las gambas, el cochinillo, la merluza y los dulces navideños son riquísimos... pe­ro para nosotros. Ellos deben seguir su dieta habitual.

Atragantamientos

También nos encontramos con problemas causados por elemen­tos que no son comestibles… pero que nuestras mascotas pueden tragarse. Cuidado con las intoxicaciones por ingesta de flor de pascua, muérdago, espumillón, las figuritas del belén…

Petardos y cohetes

En estas fechas se lanzan fuegos artificiales y a muchos de nues­tros compañeros de cuatro patas les molesta y les asusta. Algunos lo pasan realmente mal. Se han dado casos de animales que han saltado al vacío por la ventana de puro terror. Esto es algo que no es fácil de controlar. Debemos permitir que nuestro animal tenga algún sitio confortable donde se sienta protegido. Actualmente existen medicamentos que ayudan a disminuir sus niveles de ansiedad de forma eficiente y segura.

Y de regalo... ¿una mascota?

Otro clásico de estas fechas es regalar animales de compañía. No se deben regalar mascotas sin antes haber pensado, y mucho, en ello. No olvidemos que los perros y los gatos viven entre 12 y 20 años, que son necesarios cuidados veterinarios, paseos, una correcta alimentación… Requieren, en definitiva, tiempo e implicación. Por favor, no regalemos ni pidamos a los Reyes Magos o a Papá Noel animales que después terminan siendo abandonados.

Feliz Navidad y próspero 2018 a todos nuestros lectores. Y, por supuesto, ¡también a sus animales de compañía!