Qué significa cada ‘chivato’

Se calcula que hay unos 150 símbolos iluminados en la instrumentación de los diferentes modelos de coches a la venta. Saber qué es qué no siempre es tarea fácil. Ahí van algunas pistas.

Pilotos del coche
Los indicadores rojos del cuadro de instrumentos del vehículo indican un problema serio de mecánica, seguridad, fallo de batería... suelen requerir una intervención inmediata. Hay unos 150 indicadores luminosos en los distintos modelos a la venta. En caso de duda, hay que consultar el manual del vehículo.

Los símbolos luminosos habituales en la instrumentación del coche son la forma más rápida y directa de comunicar al vehículo con su conductor, para que este último advierta posibles problemas mecánicos o eléctricos que puedan surgir. Fallos que requieren su atención e incluso una intervención inmediata si afectasen a la seguridad o al funcionamiento del coche. Claro que también los hay meramente indicativos de ciertas funciones activadas.

El caso es que la mayoría de conductores admite desconocer el significado de buena parte de esos símbolos y una cantidad significativa de usuarios confiesa no ser capaz de distinguir un aviso importante de una simple alerta de indicación. Otros, sencillamente, optan por ignorar los chivatos mientras el coche funcione. Ahí es nada.

En conjunto, se estima en más de 150 los indicadores luminosos presentes en la instrumentación de los diferentes modelos a la venta. Claro está, no hace falta conocerlos todos para comprender cuándo nos enfrentamos a algo serio, pero sí es importante que tengamos claro qué son algunos de ellos, comenzando por su código de color.

Al respecto, el rojo expresa un problema serio, habitualmente un problema mecánico relativo al calentamiento del motor, o de seguridad –cinturón de seguridad no abrochado…–; suele requerir una intervención inmediata a la mayor brevedad, pero siempre parando en condiciones de total seguridad. Los fallos en la batería –sin carga, en ocasiones por una avería del alternador–, la falta de aceite lubricante –con el consiguiente riesgo de gripar el propulsor–, el freno de estacionamiento accionado y otros problemas relativos a los frenos –a veces acompañados de la palabra Stop– también se muestran con luminosos rojos.

Son importantes

En cuanto a los colores amarillo y naranja, alertan de problemas que no exigen detener el coche, al menos no de inmediato, si bien nos avisan de aspectos a corregir o reparar lo antes posible: repostar combustible, revisar el motor en un taller –ese famoso y singular simbolito de borde amarillo que expresa avería genérica–, revisar el funcionamiento del antibloqueo ABS de frenos, comprobar el estado y la presión de los neumáticos...

Otras alertas son azules y verdes: avisan de sistemas del coche que están activados o en marcha, sin ir más lejos las citadas las luces de cruce y carretera o el control de velocidad.

Hay algunos indicadores adicionales importantes de conocer y entender. Su significado, claro está, figura en el manual del vehículo, que debe viajar lo más a mano posible para realizar cualquier posible consulta y que no está de más repasar de cuando en cuando para, en lo posible, familiarizarnos con él y ser capaces de localizar de inmediato cualquier incidencia.