Por qué es importante vigilar la vista de un niño

Los expertos advierten que uno de cada cuatro niños tiene problemas de visión y de que un 35% del fracaso escolar está relacionado con las anomalías visuales. Parece lógico que, si el niño no ve bien, tampoco podrá seguir las explicaciones de sus profesores en la pizarra, no disfrutará de la lectura, le costará más hacer los deberes… Incluso puede llegar a sentirse aislado del resto de sus compañeros, lo que provocará que baje su autoestima y se vuelva más introvertido.


La mayoría de las veces, se achacan estas actitudes, en niños de 0 a 14 años, a problemas psicosociales, a una posible dislexia, a la hiperactividad en el caso de aquellos chavales más inquietos...

 

Pero es frecuente ver también que, a menudo, no se debe a ninguno de los motivos mencionados, sino a un problema visual de uno o de ambos ojos. Por eso hay que estar muy pendientes, tanto los padres como los profesores para dar una solución a este problema cuanto antes.

 

Problemas de desarrollo


Un niño en edad de escolarización y con problemas visuales tendrá limitaciones sociales y un menor desarrollo. Todo ello va a afectar también a su personalidad. El problema es, que a diferencia de una persona adulta, los pequeños no saben si ven bien o mal.


Los demás ven como yo

 

Ante la menor sospecha, conviene que un especialista de la vista examine al niño con cierta periodicidad. Existen pruebas específicas para ellos. De hecho, cuando hay antecedentes de patologías, el examen hay que hacerlo a los pocos meses de vida para tener una buena recuperación.

 

Lo normal es que, en el caso de que tenga algún problema con la vista, un niño termine pensando que todos los que le rodean ven igual que él. Así que, ante esta situación, es muy importante el papel de los padres, o de aquellas personas que pasen más tiempo con el menor (educadores, familiares), a la hora de detectar a tiempo aquellas señales que nos indiquen que nuestro hijo no ve bien para así poder solucionarlo cuanto antes.

 

Conductas o signos ante los que conviene revisar la vista de un niño

- Desvía un ojo
- Lee mal para su edad
- Se sale coloreando
- Omite palabras
- Salta renglones al leer
- Se pierde entre líneas
- Visión borrosa
- Picor, escozor, lagrimea
- Se frota continuamente los ojos
- Le molesta el sol
- Ve mal de lejos o de cerca
- Tiene dolores de cabeza
- Tuerce la cabeza al leer
- Tuerce la cabeza al escribir
- No presta atención suficiente
- Se distrae fácilmente