Pon a punto tu vehículo

Que el coche esté en perfecto estado no sólo alarga su vida útil sino, lo que es más importante, hace que sea más seguro conducirlo. Te damos unos sencillos consejos para saber cada cuánto tienes que revisar cada componente.

Puesta a punto vehículo.
Puesta a punto vehículo.

AMORTIGUADORES
Se revisan cada 20.000 km., aunque depende del estado de la carretera por la que circulemos, la carga del vehículo, el kilometraje, la climatolo­gía... Proporcionan mayor control en la conducción, especialmente en altas velocidades y situaciones de riesgo.

FRENOS
Alerta ante cualquier cambio cuando se pise el pedal. Hay que estar atento a cualquier variación anómala (irse para un lado al frenar, tardar en reaccionar, ruidos, chirrido…

CORREA DE DISTRIBUCIÓN
El fabricante marca los tiempos de revisión a seguir, porque a simple vista no se percibe su desgaste.

LUBRICANTES
Se cambian a los 15.000 - 20.000 kiló­metros. Comprueba los niveles y utiliza el aceite adecuado si necesitas rellenar.

FILTROS
Controles al menos una vez al año, a no ser que circulemos en ambien­tes con características especiales. De aceite, de combustible, de aire y de habitáculo.

ILUMINACIÓN
Vigilar una vez al mes las luces de posición, cruce, carretera, freno, marcha atrás, intermi­tentes y antinieblas, y mantener su superficie exterior limpia.

NEUMÁTICOS
Una vez al año a partir del cuarto año, y antes si se realizan más de 14.000 kilómetros anuales. Su papel en la seguridad, al igual que el de los amorti­guadores, es vital. Por ello hay que estar pendientes de vibraciones y ruidos, del desgaste anómalo, de cualquier comportamien­to extraño detectado en una frenada.

SISTEMA DE ESCAPE Y CATALIZADORES
Los catalizadores, cada 60.000 kms. Si al motor le falta potencia o consu­me más lubricante del normal, es síntoma de que el sistema de escape funciona mal.

MEDIO AMBIENTE
Respeta el tratamiento de las piezas usadas según la legislación de medio ambiente. Los componentes del vehículo pueden ser residuos muy peligro­sos y contaminantes, y hay que tratarlos de forma adecuada a la hora de desprendernos de ellos.