La homeopatía: Una alternativa frente a las consecuencias del abuso de los medicamentos

Llegan los primeros fríos y comienzan las toses, fiebres, dolores de garganta, mucosidades infinitas, ausencias laborales y escolares, y sobre todo, comienza el uso y abuso de medicamentos sintomáticos que, en muchas ocasiones, generan más perjuicios que beneficios sobre nuestro estado de  salud a medio y largo plazo.


Frente a la medicina orientada a combatir los síntomas de la enfermedad, podemos optar por una medicina orientada a conservar la salud, favoreciendo y, sobre todo, no entorpeciendo, el buen funcionamiento de los sistemas fisiológicos de autorregulación (homeostasis) implicados en la conservación de nuestro bienestar.


Cada síntoma es un aliado en la medida en la que nos informa de que algo no va bien en nuestro organismo. Acabar con los síntomas sin investigar las causas, sería como ignorar o silenciar el pitido de la alarma sin comprobar la posible entrada de un intruso en nuestra casa.


Desde hace más de cinco mil años, la medicina china estudia la dinámica de la energía vital en el organismo y su relación con el grado de salud. El individuo no es concebido como una mecanismo más o menos averiado, sino como una entidad psicosomática o psicoemocional, en la que los propios estados internos determinan en gran medida el grado de salud o enfermedad.


Si en vez de luchar contra los síntomas, favorecemos el incremento de energía vital, la capacidad de autodefensa frente a procesos patológicos se verá del mismo modo incrementada.

 
Tampoco podemos ni debemos renunciar a los avances logrados por la medicina occidental, pero podríamos tender hacia una medicina de fusión que nos permita beneficiarnos de lo mejor de Oriente y Occidente.


En la actualidad, y debido a que vivimos en una sociedad tremendamente competitiva, el impacto del componente psicoemocional en el proceso de enfermar se está haciendo más evidente que nunca. Con mucha frecuencia vivimos estresados y angustiados por la presión que el entorno ejerce sobre nosotros, por lo que recurrimos a medicamentos sintomáticos que empeoran más aún el estado de nuestra energía vital.


La homeopatía es un método terapeútico mediante el cual se trata al enfermo con remedios altamente diluidos que, suministrados a un hombre sano en cantidades superiores, provocarían síntomas similares a aquellos que queremos tratar.

 
Las dosis infinitesimales evitan la sobrecarga química del organismo y los consecuentes efectos adversos asociados. Por otra parte, la visión global del enfermo supone la antítesis al reduccionismo especializado actual, ya que permite relacionar los síntomas dentro de un contexto diagnóstico y terapéutico más amplio.


Cuando se trata de nuestra salud, debemos considerar todas las posibles opciones, entre ellas la homeopatía. Una alternativa que, a diferencia de lo que sucede en España, es financiada por los sistemas públicos de salud en países como Alemania, Francia o Reino Unido.