Hogar

El aire, esa energía invisible y... ¡gratuita!

Es de todos conocido que el ser humano no valora aquello de lo que dispone. El aire que respiramos y que envuelve el planeta está repleto de energía. Pero como siempre ha estado ahí, no le damos la mayor importancia. Y la tiene, ¡¡vaya sí la tiene!! Hablamos de la aerotermia.

 

Todo lo que pase de los 273,15ºC bajo cero es energía, que está para nuestro provecho y esa es la magia de la aerotermia. Los equipos de aerotermia extraen el calor del aire para introducirlo en nuestra vivienda y proporcionar calefacción y agua caliente. Y  en verano extraen el calor de la vivienda, con lo que se consigue la climatización.

Para este proceso es necesario un compresor alimentado por corriente eléctrica, pero lo  más interesante de esta transformación es el rendimiento que se obtiene, pues por cada kW eléctrico que se consume, se producen cuatro o más kW térmicos.

Dicho de otra manera, el dinero necesario para suministrar calefacción y agua caliente a nuestra vivienda tiene un coste cuatro veces menor que lo que pagaríamos a la compañía eléctrica, pues la energía “no sale de los cables, sino que viene del aire exterior”, de hecho la directiva europea 2009/28 reconoce a la aerotermia como energía renovable.

Muchas son las ventajas adicionales de este sistema. Cabe destacar sobre todo la ausencia de chimeneas,  de depósitos de combustible, ausencia de ruidos y olores, redes de tuberías, etc.

Invitamos a un sencillo cálculo, tomando como partida el costo del kW/h eléctrico en la tarifa 2.0A, la más habitual en viviendas, y cuyo precio obtenido de una factura del año en curso es de 0,128738 euros/kW/h, que dividido entre el Coeficiente de Rendimiento como media del 4, sale a 0,032 euros por cada kilovatio de energía térmica. Compare con su gasto actual y saque sus propias conclusiones.

Pero no solo eso. Una pequeña instalación de paneles fotovoltaicos (que no está afectada por el impuesto al sol ni ningún otro contratiempo legal o técnico), le proporciona gran parte de la energía consumida en la vivienda, consiguiendo de este modo no solo un importante ahorro económico, sino también una herencia que dejamos a nuestros hijos en forma de salud ambiental. Y, como siempre, con empresas y fabricantes de reconocido prestigio que le ayudan a elegir lo mejor.