Reportaje

El F1 aterriza en Boadilla

Boadilla tiene un nuevo vecino. Desde el pasado 17 de septiembre, un Mirage F1 se ha convertido en el centro de atención de la glorieta de la Constitución, en la zona de Valenoso. Un aparato en desuso cedido por el Ejército del Aire a Boadilla y cuya figura no deja indiferente.

 

Ya está el avión en la glorieta de la Constitución en Valenoso (junto al supermercado BM). A falta de completar el ajardinamiento de la rotonda, instalar la iluminación e inaugurarla como corresponde, la llegada de este nuevo vecino a la ciudad no deja a nadie indiferente.

El Mirage F1, cedido por el Ejército del Aire al municipio, forma parte del reconocimiento del Ayuntamiento de Boadilla del Monte a la labor de las Fuerzas Armadas. Ya hay un ancla, en representación de la Armada, en la rotonda de la avenida de la Armada Española, en la zona de Cortijo Sur. Ahora el avión, en representación del Aire. Así que ya solo falta un espacio para el Ejército de Tierra. Se había pensado en un tanque, pero según las noticias que tenemos, es probable que se opté por una pieza más sencilla, como un cañón.

Hemos hablado con Ángel Llamas, maestro de taller en el Taller de aviones de Combate de la Maestranza Aérea de Albacete, unidad responsable del mantenimiento de las aeronaves del Ejército del Aire, suministro de piezas de repuesto... Llamas ha sido una de las siete personas involucradas de principio a fin en ese proceso de transformación del Mirage F1 en una pieza museística o de exposición. Una labor que iniciaron en primavera y que no es fácil.

¿Qué complicaciones tiene adaptar un aparato como este a esa nueva vida que se le ha dado?

Hay que tener en cuenta que son aviones dados de baja y no se encuentran en buen estado. Adecentarlos exteriormente cuesta bastante.

Y luego, a la hora de instalarlo aquí, la principal complicación ha sido la lluvia de los dos primeros días y el hecho de tener que trabajar fuera de nuestros puestos de trabajo, donde no siempre tenemos a mano todos los medios necesarios.

"Anteriormente hemos tenido que desmontar el avión, aliviar al máximo su peso y adecentar el exterior"

¿Cuánto tiempo habéis empleado en este trabajo?En Boadilla hemos estado cinco días. Pero anteriormente hemos tenido que desmontar el avión, aliviar al máximo su peso quitando todos los equipos y motores que ya no va a necesitar y adecentar el exterior del avión, teniendo en cuenta que lleva tiempo dado de baja y en desuso.

Hay que pintarlo, fabricar, ajustar y montar el sistema de fijación del avión... No sabría decirte el tiempo que hemos empleado en ello, porque lo vamos haciendo en los tiempos que nos permite nuestro trabajo diario normal. Pero son muchas horas. Al aparato original le hemos quitado unos 6.000 kilos de peso para convertirlo en pieza de exhibición.

¿Y personas que habéis participado en todo ello?Hemos intervenido siete directamente, pero también han estado implicados más compañeros para la fabricación de las fijaciones del avión y electricistas para que luego se puedan ver las luces de formación y navegación.

¿Hay mucha demanda de estas piezas por parte de ayuntamientos o instituciones?

Sí, es habitual. Por ejemplo, de este modelo habremos puesto unos diez, pero también nos piden de otros.

 

Ya se puede disfrutar del nuevo vecino en la rotonda de Valenoso, orientado hacia el oeste, por donde cada tarde se pone el sol.

 

Retirado en 2013

El Mirage F1 es un caza de tercera generación (el caza español más moderno, el Eurofighter, está considerado de quinta generación) fabricado por la francesa Dassault Aviation en los años 60 e introducido por primera vez en los años 70. España adquirió los primeros en 1975 y los últimos (de segunda mano a Francia y Qatar) en los años 90.

El avión tiene una longitud de 15,4 metros, una envergadura de 8,4 metros y una altura de 4,5 metros.

El Ejército del Aire los retiró en 2013 tras haber participado años antes (en 2006) en el despliegue español en la frontera rusa (Lituania) como parte de la misión de la OTAN.