Julio Carlos Monar, presidente de la Hermandad de San Babilés

Julio Carlos Monar Beltrán, presidente de la Hermandad de San Sebastián.

Todos los años, coincidiendo con el día de Pentecostés —en esta ocasión el próximo domingo 27 de mayo—, la Hermandad de San Babilés, una de las más asentadas en Boadilla junto con la de San Sebastián, celebra su tradicional romería y procesión. Los cofrades engalanan al santo y lo llevan en un ambiente de fiesta desde la iglesia del Convento hasta la campa del Polideportivo, junto a la carretera de Boadilla a Pozuelo. Allí pasan el día  bailando, comiendo... hasta que, al atardecer, emprenden con la imagen el camino de regreso al pueblo.

 

La hermandad la preside desde hace dos años Julio Carlos Monar, vecino de Boadilla desde 1984. Con él hemos hablado sobre los orígenes de la misma y su situación actual.


¿Cuántos hermanos tiene la hermandad? Actualmente somos 780.

 

¿Siguen manteniendo los fines con los que nació? Sí en su esencia, aunque hemos adaptado las reglas de la cofradía a los nuevos tiempos. En la primera ordenanza de la hermandad, que data de 1478, se daba mucha importancia a que se enterrara a los muertos y se dijera misa por ellos.

 

Hoy seguimos diciendo misas por los hermanos fallecidos, pero también visitamos a los que enferman o están solos. Intentamos que los hermanos mantengan el contacto entre ellos y trabajamos por recuperar la historia de Boadilla del Monte en torno a San Babilés, festividad que celebran al menos 25 municipios de España cada 24 de enero, día del santo y en el que este año, por ver primera, hicimos una misa en su honor.


Y como presidente, ¿cuáles son sus objetivos? Por un lado queremos que los vecinos conozcan la tradición y a la hermandad como una parte de la historia de Boadilla. También estamos tratando de recuperar el festejo tal y como se hacía antiguamente, con unas vísperas. Y en tercer lugar, conseguir una sede, que no tenemos, para reunirnos y poder guardar ahí nuestras cosas.

 

La leyenda habla de la existencia de una ermita en el cerro de San Babilés, donde la cofradía ha llevado a cabo excavaciones y distintos trabajos. Sí. Hemos encontrado cerámicas, utensilios, monedas antiguas, la estructura de lo que podría ser la antigua ermita de San Babilés... A partir de septiembre queremos retomar y profundizar en las excavaciones, paradas por falta de fondos desde hace años.