Eleuterio Anguita ‘Lute’, ciclista: Sueños cumplidos sobre dos ruedas

El ex ciclista Eleuterio Anguita, más conocido por Lute entre sus amigos, lleva viviendo en Boadilla 35 años, donde también reside su familia. Su vinculación con nuestro municipio va un poco más allá y su nombre está detrás de casi todos los eventos que se organizan en Boadilla relacionados con la bicicleta.

El ciclista Eleuterio Anguita, Lute.
Eleuterio Anguita, sobre su bicicleta de montaña, listo para salir a dar una vuelta con los amigos por Boadilla.

Durante varios años, cuando la población de Boadilla apenas alcanzaba la cuarta parte respecto a lo que es hoy, el ciclista Eluterio Anguita –más conocido por Lute entre sus amigos– y el atleta Alberto Juzdado eran, en lo deportivo, las dos máximas celebridades residentes en el municipio. Hoy son muchas más, pero entre los lugareños aún se recuerdan las gestas de ambos, seguidas por todos con devoción.

 

Lute (Madrid, 1969) lleva treinta y cinco años viviendo en Boadilla del Monte. Aquí reside toda su familia: padres, hermanos... “Empezamos viniendo a Ventorro del Cano, donde mi padre, cerrajero de profesión, tiene un taller, y en aquel entonces, una casa en la que pasábamos los meses de verano”.

 

Allí empezó a dar sus primeras pedaladas. A los 14 años inició su periplo en el mundo de la bici con “una Torrot de competición que mi padre me compró en el Rastro”, recuerda.

 

En 1991 logró su sueño: convertirse en profesional. En su palmarés figura el título de campeón de España de fondo y en pista en categoría amateur, ganador de una etapa de la vuelta ciclista a España... Nada de ello hubiera sido posible si el apoyo de sus padres, quienes siempre le han seguido allá donde tocara correr.

 

Hoy, Lute siguen vinculado al mundo de la bici pues es vicepresidente de la Asociación de Ciclistas Profesionales (ACP). Y a Boadilla, donde la piscina municipal lleva su nombre en reconocimiento a su trayectoria profesional y su vinculación con este municipio.

 

¿En qué ha cambiado el ciclismo durante estos años? En mucho. Cuando yo corría podíamos ir más tranquilos, los ciclistas teníamos mucha autonomía a la hora de tomar decisiones. Hoy las decisiones las toma el director del equipo y el ciclista tiene menos voz y voto, hay mucha más competitividad...

 

Como ex ciclista y vicepresidente de la ACP ¿cómo ve el problema del dopaje? Tenemos que concienciar a todos de que esto no lleva a ninguna parte. Lo que suceda en la Vuelta a España [del 29 de agosto al 21 de septiembre] va a ser clave para devolver la credibilidad e importancia que el ciclismo se merece.

 

Su relación con Boadilla va más allá de ser vecino. Aquí colabora en distintas iniciativas... Sí. Mi padre montó el Club Ciclista Boadilla, a través del cual participamos en eventos como la Fiesta de la Bicicleta, la Escuela de Mountain Bike, la Carrera del Jamón o el circuíto Actívate, que organiza Eduardo Chozas. Este año, por tercera vez, veremos en Boadilla, a finales de octubre, a las mejores figuras del ciclismo en el campeonato que organiza la ACP.

 

A través de la ACP hemos organizado también, con la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento, el Aula Ciclista, una experiencia en la que tratamos de acercar el ciclismo a los niños y se les forma sobre seguridad vial, medio ambiente, alimentación, mecánica de la bici...  El curso pasado participaron cuatro colegios de Boadilla —unos 800 escolares— y este año se han apuntado tres más.

 

¿Sigue montando en bici? Sí, lo que puedo, tanto en la bici de montaña como en la de carreras. También me gusta jugar al padel y al fútbol.

 

¿Qué destacaría de Boadilla? La calidad de vida, lo bien que se trata al deporte, algo que hay que agradecer al alcalde, Arturo González Panero, así como el esfuerzo que se está haciendo para que Boadilla sea una ciudad joven, dinámica y deportista.