Ángel López: Trabajador del agua

A sus 17 años, este joven boadillense se prefila como una futura promesa de la natación española. Este verano representa a España en los campeonatos de Belgrado.

Ángel González, nadador y vecino de Boadilla del Monte.
Ángel González, nadador y vecino de Boadilla del Monte.

Entrena seis días a la semana durante tres horas diarias en las piscinas de Centro Mundial Madrid 86. Ángel González de la Flor —17 años de edad y vecino del municipio— tiene, además, la suerte de poder compaginar sus estudios con el deporte que le gusta: la natación. Algo que es posible gracias a una beca de la Comunidad de Madrid y que le permite estar entre los 150 deportistas seleccionados para formarse en el Centro Especializado de Tecnificación Deportiva de Natación M-86, al que llegó con 11 años.

 

¿Ventajas de estar en el centro? “Es la única posibilidad de poder compaginar los estudios con las horas de entrenamiento que exige la competición. En España no existe, tal y como hacen las universidades estadounidenses, una coordinación académica entre las actividades deportivas y los estudios”, afirma.

 

De ahí que el futuro, señala su padre, “pasa por seguir la estela de otros grandes nadadores españoles que se marchan a formarse a Estados Unidos”.

 

Ángel González padre, que así se llama también, no puede ocultar –como padre, claro–, el orgullo por los logros de su descendiente: “Ha sido el único nadador de España que se ha metido en la categoría de 18 años”. Su hijo, internacional desde que tenía 15 años de edad y al que considera “un trabajador del agua”, acudirá a finales de este mes de julio a representar a España en los 200 metros espalda en los campeonatos de Belgrado.

 

Detrás de las múltiples medallas conseguidas con el Club de Natación de Alcobendas, en el que nada actualmente, queda el trabajo de muchos años de un joven que empezó en la natación arrastrado un poco por sus hermanas mayores, que practicaban la natación y el waterpolo.

 

Comenzó en el antiguo equipo de natación del Club Las Encinas de Boadilla. A los diez años de edad pasó al Ondarreta, de Alcorcón; para irse finalmente al de Alcobendas. Con ellos participa en una media de doce competiciones al año.