Ana Filipa Silva Viegas: una artista extraordinaria

Esta joven de 14 años, tímida, callada pero de mirada curiosa y divertida apartes iguales, posee una habilidad especial con los lápices, el carboncillo... Y es que desde que puede coger un lápiz, con tres años, su familia la recuerda siempre dibujando, lo que hace de una manera realmente sorperdente para su edad.

La joven Ana Filipa Silva Viegas.
La joven Ana Filipa Silva Viegas.
Todas las obras que aparecen en la imagen son suyas.
Todas las obras que aparecen en la imagen son suyas.

Nació hace 14 años en Aveiro, una pequeña localidad portuguesa al sur de Oporto, y reside en Boadilla del Monte desde hace casi diez años, lugar al que su padre trasladó la empresa.

Ana Filipa Silva Viegas estudia 2º de ESO en el instituto Máximo Trueba y se podría decir que el dibujo y la pintura –“algo que desde pequeña siempre ha hecho mejor de lo normal para su edad”, reconoce su padre– es para ella más que una afición. De hecho no ha parado de hacerlo desde que con tres o cuatro años fue capaz de coger un lápiz porque “siempre está con sus pinturas y su blog a cuestas dibujando”.

Si sus cuadros sorprenden y llaman la atención, más aún lo hace conocerla personalmente: una chica menuda, tímida y callada, a la que le gusta pasar desapercibida, perfeccionista, insistente en lo que hace, pero... que deja volar su imaginación y creatividad sobre el papel. Dibuja y dibuja, y guarda prácticamente toda su obra.

Nos cuenta que le gusta retratar a “personas famosas, como Lana del Rey”, cantante y compositora estadounidense a la que admira. Como artista, sigue muy de cerca los pasos de la dibujante neozelandesa Kristina Webb, una adolescente de 18 años con casi 180.000 seguidores en su página de Facebook y otros tantos en Instagram.

Filipa es autodidacta, si bien este curso se matriculó en la escuela de dibujo y pintura Art 3 para mejorar su técnica y aprender otras: óleo, pastel... Reconoce que le cuesta salirse de lo que sabe hacer, pero en ello está, abriendo horizontes.

Buena estudiante –“de dieces”, apunta su padre–, quiere hacer Bellas Artes y aspira a que sus cuadros estén algún día en los grandes museos. Le gusta “escribir y leer”, nos cuenta. Y ¿tus compañeros en clase qué te dicen? “Les gusta lo que hago”. En el instituto, ha publicado algún dibujo en la revista del centro –Ítaca– y suyo es también uno de los que aparece en la agenda escolar de este año.

De Boadilla del Monte, “me gusta lo cerca que está todo”. Y para terminar, una petición: “Dar las gracias a todos mis amigos y a los que me han apoyado”. Dicho queda.