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Valeria Fragola: “Es importante hacer otras cosas además de estudiar”

Valeria, alumna del Colegio Mirabal y vecina de Boadilla, ha conseguido la mejor puntuación de la PAU de la Comunidad de Madrid, con un 13,99. Organización, constancia y calma han sido claves en su resultado. Ahora, un verano por delante y después empezar con su siguiente objetivo: estudiar Medicina, como su padre.

 

Valeria Fragola (18 años) ha conseguido la mejor nota entre los 36.720 estudiantes que se presentaron a la PAU el pasado mes de junio en la Comunidad de Madrid. Con un 10 de media en Bachillerato y un 9,975 en la PAU, su resultado total ha sido de 13,99 (14 es la máxima puntuación).

En Primaria le hicieron las pruebas de Altas Capacidades, pero ya desde muy pequeña mostraba sus ganas de aprender. “Mi abuela me enseñó los números y las letras. Y mis padres me cuentan que en la guardería, con dos o tres años, ya iba leyendo las matrículas de los coches”, asegura.

Simpre fue una estudiante brillante. En 2º de la ESO, recibió el Premio Plan 10 que el Ayuntamiento de Boadilla del Monte entrega a alumnos que destacan por su expediente académico, por su esfuerzo o valores sociales. También es Premio Extraordinario de la ESO y es candidata al de Bachillerato.

E inquietudes no le faltan: le gusta leer, ver cine o series, patinar, tocar el piano e incluso hacer ganchillo.

¿Qué sentiste al enterarte de la nota?

Estaba muy emocionada y también sorprendida. Yo salí contenta del examen, pero no me esperaba tener la mejor puntuación de Madrid.

¿Dónde estabas? En el Metro Ligero. Primero me llamó mi madre. A ella le habían dicho en el colegio que tenía la mejor nota de la Universidad Complutense, que es donde hice el examen. Luego me llamaron de la universidad y ya me dijeron que era la mejor puntuación de la Comunidad. Al final tuve que bajarme del metro e ir al colegio porque empezaron a llamarme los medios para entrevistarme.

¿Cómo te preparaste para la PAU? Terminamos la última evaluación a mitad de abril, así que después de un tiempo de descanso me puse enseguida a prepararme. En total, he estado un mes. Me repartí el contenido de las asignaturas en tres semanas y dejé la última para repaso. Tener objetivos semanales me parecía más asequible. Y ser constante.

¿Te ha estresado mucho? Lo cierto es que no demasiado. Al final son los mismos exámenes que hemos ido haciendo durante el curso, con el punto positivo de que, en principio, tienes más tiempo para preparártelos. Y he podido encontrar momentos para desconectar patinando o pasando un rato con amigas. Para mí lo más importante era sentirme tranquila y segura.

Y el día de la PAU... Al examen de Lengua, que fue el primero, sí fui nerviosa. Pero luego ya me relajé. El contenido me lo sabía, así que lo importante era manejar el tiempo. Lo peor son los nervios, te juegan muy malas pasadas.

La parte obligatoria fue bastante asequible (Lengua, Historia de la Filosofía, Inglés); en Matemáticas II sorprendió mucho el ejercicio competencial [aplicar conceptos teóricos a situaciones de la vida real]. Las específicas de mi Bachillerato de Ciencias y Tecnología estaban todas en su nivel. Si ibas preparado, no eran difíciles de sacar.

¿Algún consejo para los siguientes en examinarse? Qué no vayan con miedo, que se lo preparen bien y que reflejen su trabajo.

¿Qué carrera vas a estudiar?

Me gustaría hacer Medicina en la Universidad Autónoma. La primera vez que estudié Biología ya me empezó a llamar la atención cómo funciona el cuerpo humano. Y el ejemplo de mi padre, que es médico, también ha jugado un papel importante. Ha sido la mezcla de mi curiosidad y ver la vocación de mi padre.

Pero antes, a disfrutar del verano...

¡Sí! Primero me voy de interrail con mis amigas y luego me iré de viaje con mi familia. Es importante hacer otras cosas además de estudiar.