Ricardo y Raúl Mateo: “Nos encantan los desafíos”

Son dos aventureros. Ricardo (25) y Raúl (22) no se echan atrás ante un reto como este: recorrer el desierto de Marruecos en un coche antiguo para entregar material escolar a los niños de las aldeas más apartadas. Dos jóvenes pilotos que no se rinden ante las dificultades para cumplir su sueño.

Ricardo y Raúl Mateo: “Nos encantan los desafíos”
Hermanos, pilotos y viven en Boadilla. Juntos se han embarcado en una experiencia apasionante y solidaria por el desierto.

Ricardo y Raúl Mateo, son hermanos y viven en Boadilla. Ricardo es estudiante de Ingeniera Mecánica y trabaja como ingeniero de campo en ExxonMobil. Raúl, graduado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos. Y juntos se han embarcado en una experiencia apasionante, UNIRAID, un recorrido solidario de nueve días por el desierto de Marruecos en turismos de más de 20 años. El objetivo de esta aventura, que ya va por su novena edición, es cruzar Marruecos de norte a sur y entregar 40 kg de material solidario (por equipo) en las aldeas del desierto.

Su equipo, Scuderia Picorell, está sumergido a fondo en la preparación del coche –un Peugeot 309 GT-, búsqueda de financiación y patrocinios, etc. Y, por supuesto, Ricardo y Raúl preparándose para resistir como pilotos en esta prueba no exenta de complicaciones.

Las distintas etapas del viaje combinarán conducción por carreteras de montaña, pistas, arena, dunas... y para superarlas solo disponen del libro de ruta, un mapa y una brújula (sin GPS ni dispositivos electrónicos).

El punto de partida será Tánger. Después cruzarán Marruecos por el interior, atravesando el Atlas en dirección al desierto de Erg Chebbi, donde entregarán el material escolar y solidario que llevan. Las fechas, del 15 al 23 de febrero de 2020.

Cada equipo debe aportar un mínimo de 40 kilos de material solidario

¿Cómo nació esta idea?

Mi hermano Raúl descubrió casualmente este evento y me lo enseñó. Nos pareció un proyecto genial para llevar a cabo juntos; los dos somos apasionados del mundo del motor y de los desafíos, cuanto más imposibles, mejor. En total haremos unos 3.500 km, los 2.300-2.500 km por Marruecos más el recorrido desde Madrid hasta Algeciras y vuelta.

¿En qué consiste la iniciativa solidaria?

El proyecto solidario es el pilar más importante del evento. Para participa, cada equipo debe aportar un mínimo de 40 kilos de material solidario destinado a asociaciones, escuelas o aldeas situadas en zonas remotas del desierto.

Este material puede ser de tipo humanitario (ropa, zapatos, juguetes...) o escolar (libretas, lápices, mochilas...). Además se puede participar creando tu propio proyecto de manera individual o coordinada con otros equipos, siempre y cuando éste sea sostenible y aporte un beneficio real a la comunidad a la que va destinado.

Nunca se esta preparado del todo, habrá que mantener la cabeza fría

¿Cómo os preparáis física y mentalmente para este recorrido?

Mentalmente, desde el minuto en que decidimos participar. Es un recorrido duro, no solo por el clima sino por las condiciones con las que vamos a tener que lidiar: problemas que surjan en el coche y que habrá que arreglar sobre la marcha, la posibilidad de quedarse varado o perderse en mitad del desierto...

De todos modos, son cosas para las que uno nunca está suficientemente preparado, así que tendremos que mantener la cabeza fría. Físicamente, siempre hemos sido un poco ‘cafres’. Nos va la marcha, los retos, sabemos que no hay mayor victoria que vencerse a uno mismo.

Es un recorrido duro, no solo por el clima sino por las condiciones con las que vamos a tener que lidiar

¿Cuáles son los principales obstáculos que os vais a encontrar?

La arena del desierto será nuestro peor enemigo. Los coches no están preparados para ser capaces de atravesar dunas y ríos de arena y se quedan atascados, por lo que el trabajo entre equipos será totalmente necesario.

Además, ese “polvo fino del desierto” , como lo llaman, se mete por todas partes. Va a ser un reto acabar sin el motor lleno de arena.

¿Qué piensan vuestros padres?

La reacción inicial fue decirnos que estábamos completamente locos, que se nos había frito la última neurona que nos quedaba. Ahora ya se han mentalizado y nos apoyan al 100%.

Los dos sois pilotos. ¿Cómo veis vuestra vida profesional en unos años?

Es muy difícil dar una respuesta a esa pregunta. El panorama está muy complicado para los jóvenes en España, pero es importante mantener una actitud optimista y seguir formándonos todo lo posible para poder tener más oportunidades de éxito el día de mañana.

Siempre hay algo que aprender de cualquier experiencia

¿Qué les diríais a los jóvenes de Boadilla que tengan inquietudes como las vuestras?

Que no se lo piensen. Que se lancen a la piscina. Que no tengan miedo de tomar decisiones arriesgadas, porque ninguna decisión es mala. Siempre hay algo que aprender de cualquier experiencia.

¿De qué modo puede colaborar la gente que quiera ayudar a que este proyecto salga adelante?

Estamos abiertos a cualquier tipo de colaboración. La financiación es importante (tan solo la inscripción son casi 2.000 euros), pero igualmente lo son la aportación de material solidario y, sobre todo, los recambios para el coche.

¡Les deseamos toda la suerte del mundo!