¿De dónde viene ‘More’?
En el colé me lo llamaban porque tengo las orejas de soplillo. Se metían conmigo y me decían morejas, y de ahí vino lo de more. Decidí transformar un problema en un nombre artístico. Todo el mundo me llamaba More, así que cuando empecé a hacer magia, me llamé Mago More.
Pero ahora ya no eres mago…
No, pero tengo mentalidad de mago. ¿En qué sentido? Primero en sorprender a la gente. La sorpresa es muy importante a la hora de comunicar. Si tú no sorprendes, no comunicas bien. Y luego hay una cosa muy buena de los magos y es que siempre piensan en hacer cosas imposibles.
También has sido cómico…
Efectivamente. He hecho muchos monólogos, y sigo utilizando el humor para comunicar. En mis charlas te tiras una hora entera riéndote, pero luego analizas los mensajes y son todos muy serios. El humor es lo que hace que dos personas se comuniquen.
¿El humor se puede usar en el día a día?
Pues sí. Yo mismo te puedo contar mi vida y te lo puedo pintar todo fatal: tengo un hijo con parálisis cerebral, yo tengo artritis psoriásica y me he pasado épocas supermedicado…, pero también puedo pensar que ‘tengo un colegio fantástico al lado de mi casa para llevar a mi hijo, tengo ingresos suficientes para poder tratarle fenomenal…’ Tú lo puedes ver de una manera negativa o de una manera positiva, y el humor te ayuda claramente a eso. En el fondo, es una actitud que se entrena. Al final no es lo que te pasa, sino cómo te tomas lo que te pasa.
¿Es fácil conseguirlo?
Lo primero es querer cambiar. Y después tiene que haber mucho trabajo. Yo escribí un libro que se llama Superpoderes del éxito para gente normal. Consigue todo lo que quieras trabajando como un cabrón (Alienta Editorial). Y es más importante el subtítulo que el resto. ¿Por qué? Porque no hay milagros, no hay atajos ni fórmulas mágicas. Además, no todas las recetas valen para todo el mundo.
"En Boadilla voy a hablar de cómo cambiar, de cómo conseguir nuestros sueños o metas a través de la motivación, la fuerza de voluntad y, sobre todo, de los hábitos"
¿De qué vas a hablar en Boadilla?
Pues mira, voy a hablar de cómo cambiar, de cómo conseguir nuestros sueños o metas a través de la motivación, la fuerza de voluntad y, sobre todo, de los hábitos.
Y también voy a hablar de salud. Me centro en cuatro pilares que son deporte, alimentación, sueño y meditación o respiración, como lo quieras llamar. Sin estas cosas, olvídate de todo lo demás. Si tú no estás bien, no vas a llegar nunca a nada. Hablaré de mi propia enfermedad, la artritis psoriásica, para que la gente vea cuál fue mi punto de inflexión.
Pero todo ¡con mucho humor!
¿Al final es cuestión de cambiar de hábitos?
Sí, lo que cambia la vida son los hábitos. Para conseguir unas metas, tiene que haber cambios duraderos y eso son los hábitos. En Año Nuevo, por ejemplo, se produce lo que yo llamo ‘El síndrome de las uvas’. Te estás tomando las 12 uvas, haces tu lista de nuevos propósitos y te das cuenta de que coincide con la que escribiste hace cinco años, y hace diez, y que no avanzas. ¿Y por qué no? Pues porque sigues haciendo lo mismo, no has cambiado tus hábitos. Tienes mucha motivación, pero no tienes fuerza de voluntad.
Para conseguirlo, hay que entender un poco cómo funciona el cerebro, y eso lo explico también en la charla.
¿Y qué papel tiene el descanso?
Dormir es fundamental. La mayoría de la gente necesita entre siete y ocho horas. Yo, por ejemplo, me despierto ocho horas después de haberme acostado, salvo que tenga que madrugar por lo que sea, pero es que si no, no doy pie con bola. El cerebro necesita descansar, reparar tejidos y fijar lo que ha aprendido el día anterior. Si no hay descanso, no se puede funcionar. Es un poco lo que hablaba antes de los cuatro pilares.
Y mientras estamos despiertos es importante que dediquemos tiempo a divagar, es decir, pasar tiempo solos. El cerebro no puede estar produciendo todo el rato. Hay gente que le aterra salir a pasear sin el móvil, pero es fascinante comprobar que cuando quitamos el ruido se van aclarando las ideas. A mi me pasa, empiezo a conectar cosas, me vuelvo mucho más creativo y la mente descansa. Es importante bajar el nivel de dopamina que nos provoca el móvil. Es necesario parar y pensar.
Pues paremos y acudamos el 21 de febrero a la charla de Mago More sobre El poder del cambio. A las 11.30 en el Auditorio Municipal Raphael (av. Isabel de Farnesio, 16).
Entradas gratuitas solo para empadronados en www.entradasboadilla.es
Más infohttps://magomore.com/