¿Cómo organizáis el trabajo? Lo primero es llevar al día el papeleo desde aquí. Allí tenemos una persona local, Sulayman, que nos ayuda con los proyectos. Aunque nosotras viajamos con frecuencia. Antes iba una vez al año, pero desde que me jubilé, voy tres. Lo habitual es que estemos unos 11 días, que aprovechamos al máximo.
"Como allí no hay canalizaciones, tenemos que buscar el agua subterránea. Trabajamos con poceros de la zona"
Como allí no hay canalizaciones, tenemos que buscar el agua subterránea. Trabajamos con poceros de la zona y se construyen dos tipos de pozos: unos de manera manual, pico-pala, que se utilizan para regar los huertos; y otros más profundos, los boreholes, que se excavan con máquinas perforadoras y se usan para consumo humano.
Desde que empezamos ya hemos construido 122 pozos que abastecen a más de 60.000 personas.
Como curiosidad, todos los pozos van personalizados, así la gente se involucra más porque lo ve como algo suyo. Varios han sido posibles gracias a las donaciones de centros educativos de Boadilla como los institutos Profesor Máximo Trueba y Arquitecto Ventura Rodríguez; y los colegios Federico García Lorca,Teresa Berganza,José Bergamín y Quercus.
Y los huertos... Siempre se construyen primero los pozos para el riego. Una vez que se acuerda con ellos el lugar para excavar, se hace el proyecto. En cuanto a los huertos, son comunitarios, se reparten entre las familias del pueblo y cada una se hace cargo de su parte. La producción es primero para la subsistencia, y luego ya, lo que sobre, para comerciar.
"Los huertos son comunitarios, se reparten entre las familias del pueblo y cada una se hace cargo de su parte"
En los viajes que hacemos durante el año, vemos como van, si necesitan semillas... Las que más solemos llevar son las de moringa, que son muy nutritivas. El aceite es muy bueno para cocinar y la planta se puede utilizar en cualquier plato. También cultivan tomate, yuca, cebolla... Nosotras les damos las herramientas, pero son ellos los que deciden qué hacer para salir adelante.
Las mujeres se encargan del cultivo durante todo el año. Realmente se hacen cargo de todo el trabajo: los huertos, mantener la casa... Hay un dicho africano que dice que “si las mujeres africanas bajaran los brazos, el cielo se caería". Los hombres se ocupan de tomar decisiones y de poner las defensas alrededor de los huertos para protegerlo de los animales.
¿Y cómo obtenéis los fondos?¡Es un trabajo difícil! El dinero que conseguimos sale de donaciones particulares, actividades que se organizan como obras de teatro, espectáculos de baile, cuentacuentos, mercadillos... Y este año hemos tenido la suerte de que también nos ha echado un cable el Ayuntamiento de Boadilla del Monte. ¡Estamos muy agradecidas!