En general, la jornada partida se organizará en dos sesiones de mañana y tarde, separadas por un intervalo de dos horas, con la posibilidad de mantener la opción de continuada en septiembre y junio. Una medida que pretende mejorar el rendimiento académico de los alumnos y favorecer la conciliación.
Los centros que ya tengan la modalidad de horario continuo podrán mantenerlo o proponer el cambio, previa petición del Consejo Escolar. Este proceso deberá realizarse antes del 15 de marzo de cada año para que los centros puedan adaptarse.
