Reportaje

Irene Villa: “Perdonar es liberarte del resentimiento”

Doce años tenía cuando en 1991 un terrible atentado de la banda terrorista ETA amputó parte de su cuerpo a ella y a su madre. Una experiencia traumática que Irene ha transformado en palabras de aliento y esperanza. Ejemplo de superación, periodista, escritora y deportista, imparte charlas por todo el mundo. El 18 de abril viene a Boadilla a cerrar el ciclo Espacio Talento con la conferencia 'Saber que se puede'. Las entradas estarán disponibles desde el lunes 13 de abril, a las 9.00, en entradasboadilla.es.

 

Irene Villa (47) es periodista, psicóloga, escritora, deportista de élite (campeona de España de esquí alpino adaptado), madre de tres hijos... y conocida a nivel mundial por vivir uno de los episodios más oscuros de nuestro país. A los doce años sufrió, junto a su madre, un grave atentado cometido por la banda terrorista ETA. Como resultado de la explosión de una bomba lapa bajo su coche, perdió las dos piernas y tres dedos de la mano izquierda.

Ese día cambió por completo la vida de Irene. Pero lejos de arrinconarla, poco a poco fue recuperando fuerzas, físicas y emocionales. Hoy en día es una mujer valiente, luchadora y alegre, que trata de contagiar su ilusión por vivir donde quiera que va.

El sábado 18 de abril, a las 11.30, la tendremos en Boadilla para cerrar la III edición del ciclo Espacio Talento con la conferencia Saber que se puede en el Auditorio Municipal Raphael. 

Las entradas estarán disponibles desde el lunes 13 de abril, a las 9.00, en entradasboadilla.es.

"Me veo como una mujer afortunada, porque he aprendido a valorar lo esencial y a vivir con propósito"

Irene, todo el mundo te conoce y sabe lo que te pasó, pero ¿cómo te gustaría que te presentaran? ¿Cómo te ves a ti misma? Como alguien que agradece seguir aquí porque ama la vida. Más allá de lo que me ocurrió, que no me define. Lo que realmente habla de mi son mis ganas de vivir, mi determinación, ilusión, la alegría por mis hijos, por los nuevos proyectos... Me veo como una mujer afortunada, porque he aprendido a valorar lo esencial y a vivir con propósito.

Has sido capaz de convertir una tragedia en una fuente de inspiración para otros. ¿Cuándo sentiste que tu historia podía ayudar a más personas? Al principio, cuando eres tan joven, lo único que haces es luchar por recuperar la vida que tenías antes. Pero con el tiempo, al compartir mi experiencia, veía que a otros les servía para relativizar sus problemas o para levantarse o inspirar fuerza y ganas de dar la vuelta a la tortilla. Entendí que mi historia tenía un sentido. Que si lo había pasado mal, era con un propósito. Ahí descubrí que el dolor, si lo transformas, sirve de algo. Que al final todo merece la pena.

Saber que se puede. Es el título de la charla que vas a dar en Boadilla. En unas pocas pinceladas, ¿qué vamos a escuchar ese día? Vamos a hablar de actitud, de tomar decisiones para ser feliz, de cómo todos, en mayor o menor medida, enfrentamos dificultades, adversidades, tormentas. Más importante que contar lo que me pasó, es lo que podemos hacer con lo que nos pasa. Saber que se puede es recordar que la solución está en tu mano, es tu elección: cómo interpretamos lo que nos pasa, cómo respondemos a las circunstancias y cómo seguimos adelante.

¿Cómo se recupera la alegría cuando la vida golpea fuerte? Orientándonos hacia esas personas que te impulsan, no las que te hunden. No es algo inmediato ni mágico. La alegría se reconstruye en primer lugar aceptando la realidad, sin negarla y sin quedarte atrapado en ella. Después, enfocándote en lo que sí tienes, en lo que sí puedes hacer. La gratitud es clave.

¿Qué o quién te ha ayudado a reconstruirte? Mi familia ha sido fundamental, sin duda. Su amor, su apoyo incondicional. También los médicos que me salvaron, los amigos que no me abandonaron, y muchas personas anónimas que me han demostrado amor y cariño. Por eso siempre digo que tenemos que contar lo que nos pasa para que los demás nos puedan dar su apoyo. El apoyo social tiene un poder curativo mucho mayor que cualquier medicina. Y, por supuesto, la decisión de no rendirme.

"El sentido del humor... ¡es imprescindible! Reírte, incluso de lo difícil, te da un poder sanador"

¿Qué papel juega la resiliencia, el sentido del humor... en todo esto? La resiliencia es la capacidad de mantenerte inquebrantable ante los infortunios de la vida, es volver a levantarte y salir transformado de la caída. Se trata de crecer en la adversidad. Y el sentido del humor... ¡es imprescindible! Reírte, incluso de lo difícil, te da un poder sanador.

Has hablado muchas veces del perdón. ¿Qué significa realmente perdonar para ti? ¿Cómo pueden convivir perdón y justicia? Perdonar no es olvidar ni justificar. Es liberarte del peso del odio y el resentimiento, que al final solo dañan a quien lo siente. Perdonar es una decisión personal de paz. La toma la víctima. Pero la justicia también es necesaria en una sociedad. Una cosa es lo que cada uno elija hacer con su corazón, perdonar es liberarse; y otra lo que corresponde al ámbito legal.

¿Qué te gustaría que las nuevas generaciones entendieran sobre lo que ocurrió en España con el terrorismo? Que conozcan la verdad, que no se blanquee el dolor y no se olvide a las víctimas. Ojalá valoren la libertad y la paz que tenemos hoy, porque no siempre ha sido así. Y que entiendan que la violencia solo engendra violencia y nunca será una vía para conseguir algo.

 

Si tuvieras que resumir tu filosofía de vida en una sola idea, ¿cuál sería?

Saber que se puede superar lo que a cada uno nos toca, porque la única derrota es el desaliento, y que, aunque el dolor es inevitable, el sufrimiento siempre es opcional.

Eres periodista, escritora, psicóloga, madre, deportista de élite... ¿qué faceta te ha sorprendido más de ti misma? No imaginé que el deporte iba a convertirse en una herramienta tan poderosa en mi vida. Empecé por mostrar a personas con discapacidad que se podía hacer deporte y terminé descubriendo una forma de vida en la que es vital la disciplina, pero también la libertad que siento. Un verdadero regalo.

Cuando no estás trabajando, ¿qué cosas te hacen feliz en tu día a día? Estar con mis hijos, especialmente esquiar con ellos, ver pelis o series, disfrutar de la naturaleza, salir con amigas... Me hace feliz lo común y cotidiano, a lo que le doy gran valor porque paso mucho tiempo fuera de casa.

¿Qué proyectos tienes ahora en marcha?

Estoy centrada en proyectos de inclusión deportiva, porque sé de primera mano lo transformador que puede ser el deporte, y laboral, porque el trabajo es vital para la independencia económica, pero también para la autoestima. Colaboro con la Fundación Arco Iris y la Fundación También. El 25 de abril tendremos un evento solidario con la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) en Minaya (Albacete). Soy embajadora de la carrera del 27 de septiembre a favor de la Fundación Cris contra el cáncer...

Para terminar, en la actualidad muchas personas sienten incertidumbre o miedo al futuro, ¿qué mensaje te gustaría darles? Les diría que el miedo es humano, pero no puede ser el que dirija nuestra vida. El miedo es una discapacidad más y como tal hay que trabajar para minimizarla. El futuro siempre ha sido incierto, y eso es lo que le da sentido a la aventura de vivir.

No podemos controlar lo que nos ocurre, pero sí cómo reaccionamos ante ello y cómo lo afrontamos. En mi conferencia pongo un ejemplo muy claro: lo que más miedo me daba, que era bajar una pista roja o negra, ¡es donde ahora más libre y feliz me siento!

 

https://irenevilla.org/

Instagram: @_irenevilla_

 

III edición del ciclo Espacio Talento
Irene Villa
18 de abril, 11.30
Auditorio Municipal Raphael

(av. Isabel de Farnesio, 16)
Entradas gratuitas y solo para empadronados enentradasboadilla.es