Sociedad

Gilmar dona a Boadilla la escultura de una vaca

No es una vaca cualquiera. La obra, realizada por el diseñador Lorenzo Marquina, es una de las esculturas de la Madrid Cow Gallery subastadas en 2025 con el fin de conseguir fondos para ayudar a los afectados por la DANA de Valencia. Gilmar, quien la adquirió en la puja, se la ha donado a Boadilla, donde luce desde el miércoles pasado.

 

La escultura está frente a la oficina de la inmobiliaria Gilmar, en la glorieta de la Virgen María. En su inauguración estuvo el alcalde de Boadilla, Javier Úbeda, y los máximos responsables de Gilmar, Manuel Marrón y Jesús Gil, ambos consejeros delegados de la inmobiliaria fundada hace 43 años. También muchos clientes, profesionales, vecinos, amigos, alcaldes de otras localidades, el rector de la Universidad Francisco de Vitorio y todo el personal de la oficina de Gilmar en Boadilla. El periodista José Ramón de la Morena dirigió el evento.

Marrón recordaba en su discurso la última promoción que vendió a finales de los años 70, que fue precisamente aquí, en la urbanización Parque Boadilla. “Entonces Boadilla apenas tenía más de 3.000 habitantes”.

El alcalde, Javier Úbeda fue quizás el que mejor resumió el espíritu de la noche ante las aproximadamente 200 personas que asistieron al descubrimiento de la escultura: “Hoy no venimos únicamente a recibir esta obra. Venimos también a mostrar que el arte no solo embellece el espacio público, sino que también ayuda a crear lazos entre las personas, especialmente cuando, como en este caso, se convierte en arte solidario”.

Jesús Gil cerró los discursos explicando el vínculo de Gilmar con el arte a través de esta iniciativa solidaria Alma y huella. “Hemos trabajado con artistas muy reconocidos. Hoy, con un estudiante de Bellas Artes, pero siempre compartiendo cultura con las comunidades donde estamos presentes”, apuntaba.

Tampoco se perdieron el evento los jóvenes reporteros de Radio Lorca, la emisora escolar del CEIP Federico García Lorca. Grabadora en mano, entrevistaron a los protagonistas de la noche para su emisora.

 
 

Historia de la vaca y su autor

A finales de 2024, 42 esculturas de vacas intervenidas por artistas recorrieron Madrid en el marco de Madrid Cow Gallery, una iniciativa de Provacuno (la organización del sector vacuno español), que apostó por el arte callejero, gratuito y con causa. Entre septiembre y diciembre, las vacas ocuparon las calles de la capital. En enero de 2025 se subastaron en el Retiro y recaudaron más de 162.000 euros para las víctimas de la DANA de Valencia.

Una de esas vacas la creó Lorenzo Marquina,estudiante de Diseño de la Universidad Francisco de Vitoria, que a sus 21 años está a punto de graduarse. Tenía 19 años cuando la hizo. Su propuesta fue seleccionada entre más de trescientas presentadas. Gilmar adquirió su vaca en la subasta y decidió donarla a los vecinos de Boadilla, como ha hecho con otras obras de arte en otros municipios en los que está presente.

¿Por qué esta vaca y no otra Gilmar? Pues porque coincidía en gran parte con sus colores corporativos, aunque Marquina, una vez conocido el destino de su escultura, incorporó a la misma también el logo de la empresa, lo que llamó “un corazón GILMAR”, para que la vaca “se sintiera en casa”.

Y ahí la podemos ver ahora en Boadilla, en la confluencia de las avenidas del Siglo XXI y del Infante don Luis, metida en una urna para protegerla.