El Colegio Virgen de Europa (CVE) de Boadilla del Monte ha dado un paso adelante en innovación educativa al incorporar un modelo que regula el uso de la inteligencia artificial (IA) en el aprendizaje.
La iniciativa se basa en un protocolo ético diseñado por el Observatorio Internacional de Inteligencia Artificial en Educación, un espacio de análisis que permite adaptar el uso de estas tecnologías a los cambios sociales y educativos.Un organismo impulsado por la Fundación CVE en el que participan más de 25 entidades y organismos públicos y privados como el Gobierno de Navarra o la Generalitat catalana o el CIIE (Círculo Iberoamericano de Innovación Educativa).
El objetivo es formar alumnos capaces de utilizar esta tecnología de forma responsable, sin sustituir el pensamiento crítico ni la elaboración propia. Según su director, Enrique Maestu, el reto no es frenar el avance tecnológico, sino aprovecharlo para impulsar el desarrollo educativo.
El protocolo establece normas claras: uso de herramientas autorizadas, supervisión docente y etiquetado obligatorio de trabajos realizados con ayuda de IA. Además, su aplicación varía según la etapa educativa, con un uso más guiado en Primaria y progresivamente autónomo en Secundaria y Bachillerato.
La iniciativa también involucra a las familias, que en su mayoría valoran positivamente la incorporación de la IA, siempre que esté acompañada de control y criterios éticos. Con este enfoque, el colegio busca preparar a los estudiantes para un futuro en el que la inteligencia artificial será clave en el ámbito profesional.

