El archivo del Ejército del Aire y del Espacio custodia cerca de 200.000 negativos de fotografías y tiene su origen en 1884 con la creación del Servicio Militar de Aerostación, que entonces dependía del Cuerpo de Ingenieros con base en Guadalajara, y que funcionaría inicialmente con globos y dirigibles que apoyaban al Ejército de Tierra.
Los primeros aviones se incorporaron a funciones militares en España en 1911. Así, en 1913, el Servicio Militar de Aerostación se transformó en la Aeronáutica Militar o Servicio de Aviación Militar, siempre dependiendo del Ministerio de la Guerra, y que tendría una participación activa en 1925 en el desembarco de Alhucemas durante la Guerra del Rift.
La fotografía aérea militar tuvo inicialmente una finalidad de reconocimiento, apoyo e incluso ataque de zonas de interés durante algún conflicto bélico; pero también con el objeto de crear planos y mapas de ciertas áreas a partir de las fotografías. Por su parte, en 1927 se crearía la Compañía Española de Trabajos Fotogramétricos Aéreos, primera empresa privada española de fotografía aérea, cuyo primer gran cliente serían las diferentes Confederaciones Hidrográficas creadas en 1926.







