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Antonio Águila Ruiz: vivir y disfrutar de la música

Este madrileño nacido en Murcia hace 60 años dirige desde 2012 la Escuela Municipal de Música y Danza de Boadilla. Son casi 1.700 alumnos (332 de ellos, de danza) y 64 profesores. Toca el piano y el acordeón. La empresa familiar fundada hace 40 años gestiona, además de la de Boadilla, siete escuelas más de música, danza y artes escénicas en la Comunidad de Madrid.

 

La música ha formado parte de su vida desde la infancia hasta convertirse en una profesión. Antonio Águila Ruiz dirige desde 2012 la Escuela Municipal de Música y Danza de Boadilla del Monte, que gestiona su empresa familiar, Intermezzo. Toca el piano y el acordeón. Como buen músico, dirige, compone, arregla o adapta piezas musicales, improvisa bien y domina varios estilos (además de los clásicos, se formó en jazz).

¿Qué tipo de música le gusta? Prácticamente toda. Desde la clásica hasta el jazz, la música moderna... Creo que la música debe vivirse sin etiquetas. Más allá de la formación artística, es una herramienta de convivencia, sensibilidad y crecimiento personal. Y eso es precisamente lo que intento transmitir cada día desde la escuela.

¿Qué ha cambiado aquí desde que llegó en 2012? Cuando me incorporé como director esto era muy del estilo del conservatorio, más centrado en la música clásica... Yo entonces no entendía que una escuela no estuviera más abierta a otros estilos de música. Y así fuimos incorporando poco a poco, con naturalidad, otros...

"Me siento satisfecho de esa transición de clásico riguroso a ser una escuela donde tocamos todos los estilos de la música"

Me siento satisfecho de esa transición de clásico riguroso a ser una escuela donde tocamos todos los estilos de la música. Hemos incorporado también nuevas disciplinas, como teatro musical. Y se ha trabajado mucho en la creación de agrupaciones estables: la banda, la jazz band, varios coros (infantil, juvenil, Do Mayor, góspel y el Luigi Boccherini, que ya existía) la orquesta de cuerda y distintas agrupaciones (de flautas, de acordeones y guitarras, de percusión).

Cada una permite a los alumnos vivir la música de forma colectiva y participar con ellas en la vida cultural de Boadilla.

¿Cuáles son las disciplinas más demandadas? Piano, guitarra y batería, pero en los últimos años ha habido un crecimiento interesante en otras disciplinas y agrupaciones, especialmente en música moderna.

¿Es habitual la evolución de alumnos de la escuela al conservatorio? Pues es sorprendente porque, en nuestro caso, aunque pasa, la gran mayoría prefiere desarrollar su formación musical dentro de la propia escuela municipal. Nuestro modelo educativo es más cercano, flexible y orientado a disfrutar de la música en grupo y a otro ritmo...

"Aquí encuentran el espacio ideal para crecer musical y personalmente"

Responde a las inquietudes musicales de los alumnos sin perder la perspectiva académica. Así que aquí encuentran el espacio ideal para crecer musical y personalmente. Y yo creo que ese ambiente es lo importante.

Por último, participasteis en el acto homenaje a Raphael el pasado 13 de febrero. ¿Cómo fue la experiencia? ¡Nos lo pasamos muy bien! Fue una gran motivación para los alumnos (de los coros juvenil y de adultos, y una profesora de danza con su hija) y también una responsabilidad artística importante para mí el tener que hacer los arreglos e interpretar al piano sus temas, con él delante. Ahí tienes que buscar ese equilibrio entre el respeto a las obras originales y su adaptación a las características de la agrupación participante.

Una actuación que combinó música y danza, aprendizaje y emoción... Raphael me dijo que le había gustado. Y su mujer, Natalia Figueroa, se acercó también a decirme que “había sonado distinto” y que le había gustado.