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Alberto Yuste Moro: "Soy feliz haciendo fotos y luego viéndolas"

Este joven de Boadilla de 22 años ganó el concurso de fotografía del año pasado de la Cofradía de la Virgen de la Soledad. Su imagen, tomada durante la procesión del Viernes de Dolores de 2025, ha sido el cartel de la Semana Santa de este año.

 

Su grandes aficiones son la fotografía taurina y la de Semana Santa; por ese orden. Dos temas de los que es un gran apasionado “desde que tengo uso de razón” y a los que suma su devoción por la Virgen del Rocío.

Alberto Yuste Moro nació en Boadilla hace 22 años. De aquí es su madre; y su padre, de Salamanca. Su primera cámara se la regaló su abuela por su 15 cumpleaños. Y así empezó a hacer fotos de encierros. “Era menor de edad y no podía correr, así que hacía fotos”, recuerda.

A pesar de su juventud, lleva en la sangre esas pasiones con las que recorre toda España cada fin de semana o en vacaciones. Bien para participar en un encierro o para capturar con su cámara instantes de corridas o procesiones.

¿De dónde te vienen estas aficiones?

Los toros le gustan a mi madre y a mi abuela mucho. Me llevaban a la plaza de pequeño. También a mi padre, pero no tanto. Pero el principal loco por este tema en la familia ahora soy yo.

¿Y la Semana Santa? La primera Semana Santa que viví fue de pequeño en un pueblo de vacaciones en Jaén. Me gustó mucho la música de la banda... Y a la Virgen del Rocío la descubrí hace apenas unos años con mi madre y abuela en El Rocío.

¿Cómo aprendiste a hacer fotos? Solo. Sacando fotos y viendo muchas fotos, con los consejos e ideas de otras personas que llevan tiempo en ello y me han ido enseñando... Todo eso lo he ido acumulando hasta lograr así mi propio estilo. Viendo es como más se aprende.

¿En qué te fijas a la hora de fotografíar algo? Busco una imagen que sea distinta, darle arte, innovar un poco... Me gusta también capturar detalles. Las mejores fotos son las de detalle. En una corrida de toros, un buen pase lo puede capturar cualquiera, pero una foto de un detalle, con una perspectiva distinta, no tanto. Yo siempre he buscado que, cuando alguien vea una foto mía, sepa que es mía. Y de momento, no voy mal.

¿Te ha hecho ilusión ganar el concurso de fotografía de la procesión del año pasado de la Virgen de la Soledad? Sí, la verdad.

¿Es la primera vez que fotografiabas la procesión? No. Lo había hecho los años anteriores, pero no participé en el concurso. Me animó mi madre a presentarme... No soy mucho de concursos. Me gusta ir un poco para mí, para disfrutar yo, más que pensando en un concurso. Soy feliz haciendo las fotos, viéndolas y editándolas luego en casa...

¿Algún sueño?

Mi sueño era haber hecho fotos a Iván Fandiño (falleció de una cornada en 2017)... A José Tomás, si vuelve. Si me hubieras preguntado hace dos años, te hubiera dicho que era entrar en el callejón de Las Ventas, pero lo logré el año pasado. Y este voy a cumplir otro: hacer fotos en La Maestranza (Sevilla) por encargo de un torero. Será el próximo 12 de abril.

¿Te gustaría dedicarte a esto? No, creo que me saturaría. Me gusta más tenerlo como una afición con la que disfruto. Tengo mi trabajo aparte. Eso me permite pagar el equipo que tengo y viajar a corridas o encierros por toda España los fines de semana. Desde que me saqué el carné y tengo coche, eso se ha convertido en una locura (risas).

Instagram:@fotografiasalbertoyuste