José Mercé, la voz del flamenco

La voz más respetada del flamenco inicia su gira estival en Boadilla del Monte con el concierto ‘Flamenco íntimo’ en Las veladas del palacio. A la vuelta del verano, en octubre, José Mercé presentará el nuevo disco que prepara junto con Tomatito. Del flamenco, su vida y los proyectos futuros hablamos con él antes de su actuación en Boadilla.

José Mercé, la voz del flamenco
José Mercé en Las Veladas del Palacio.
José Mercé, la voz del flamenco
José Mercé inicia su gira estival en Boadilla del Monte con el concierto ‘Flamenco íntimo’.

José Mercé ha vuelto a Boadilla. Aquí se casó y celebró su boda en el año 1974, “en el Restaurante La Cañada. Tenía 19 años... ¡¡Todavía me debe Boadilla lo que me dejé ahí… ja, ja, ja!!”, recuerda divertido. Y aquí viene de vez en cuando (vive en Pozuelo, donde también residen sus hijas) a disfrutar de la gastronomía de espacios como El Acebo, de su amigo Fernando. Entre otros sitios. Porque le gusta comer bien.

Con 13 años salió de su Jerez natal y se vino a trabajar a Madrid en el tablao de Torres Bermeja. Allí conoció a su mujer, la bailaora Mercedes García. “Nos conocimos casi el primer día”, recuerda. Y a los pocos años se casaron. En Boadilla.

Mercedes le acompañó en el escenario en el concierto que nos ofreció el pasado 29 de junio en los jardines del palacio. También el excelente tocaor Antonio Higuero y Manuel Pantoja Carpio, Chicharrito (palmero y bailaor jerezano) y el cubano Fernando Favier al cajón.

Malagueñas, seguiriyas, bulerías, soleas, alegrías… Flamenco puro. Tampoco faltaron algunas de sus célebres versiones, como la del tema Al alba, de Luis Eduardo Aute. O Aire, uno de sus grandes éxitos. En un entorno íntimo: en los jardines del Palacio del Infante Don Luis y ante un auditorio de unas 2.000 privilegiadas personas que no perdieron detalle.

De Jerez a Madrid

Le preguntamos cómo fue ese viaje del Jerez de la Frontera de los pueblos blancos al Madrid de los años 70. “Imagínate. Llego a Barajas, cojo el autobús al centro. Cuando llego por María de Molina, se me saltaban las lágrimas. Acostumbrado a los pueblos blancos, yo no había salido prácticamente de esa zona… llego a Madrid y lo veo todo negro, como una carbonería. Afortunadamente, estaba aquí mi tío, Manuel Soto el Sordera, con quien me dejó mi padre”, recuerda.

Madrid reunía a los mejores artistas del mundo flamenco. Aquí empezó a trabajar en el tablao de Torre Bermeja. A los seis meses, le vio en ese mismo tablao Antonio Gades. Le contrató y estuvo con él diez años reco­rriendo mundo. “Hicimos la pe­lícula Bodas de sangre y Flamenco, con Carlos Saura. Aprendí muchísimo en esa época. Con él me formé como artista y como persona”, rememora el cantaor.

En 1983 comenzaría su carrera en solitario. Alejado varios años de los escenarios tras la muerte de su hijo Curro a los 14 años (tiene otras dos hijas y dos nietos), su regreso, en 1998, con el disco Del amanecer, producido por Vicente Amigo (más de 200.000 copias vendidas), marcó un antes y un después en su carrera. Luego llegó Aire (2000), el disco de flamenco más vendido hasta la fecha de “vivos y muertos”, recalca. Trabajo que consagraría definitivamente a este surperventas del flamenco. A los cantaores hasta entonces no les pedían autógrafos.

A Mercé le gusta arriesgar y hacer cosas nuevas. “Lo que me apetece y me gusta, lo hago con toda la dignidad del mundo. Me gusta la música. Y si hay un tema, venga de donde venga, me gusta y yo lo puedo llevar a mi voz, lo hago porque me apetece y lo siento. Si no, no lo haría”, afirma.

"Mi eco va a sonar siempre a flamenco. Es mi eco. Pero de ahí a llamar a todo lo que hago flamenco… pues no lo entiendo. Es música, sí, pero no flamenco”

En el álbum de duetos Doy la cara (2016), producido por Javier Limón, comparte repertorio con Joaquín Sabina, Álvaro Urquijo (Los Secretos), Alejandro Sanz, Vanesa Martín… “Un disco con música pop de toda la vida que, evidentemente, no es flamenco. Aunque mi voz sea flamenca, no se puede tratar el disco como si fuera flamenco porque no lo es. Mi eco va a sonar siempre a flamenco. Es mi eco. Pero de ahí a llamar a todo lo que hago flamenco… pues no lo entiendo. Es música, sí, pero no flamenco”, aclara.

Entramos en debate. ¿El flamenco está de moda? “El flamenco no tiene moda. La música de raíz no tiene moda, es eterna. Unas veces estamos más arriba y otras más abajo… Pero el flamenco es nuestra música, está en el ADN de España. Es de las culturas más grandes que tenemos en este país”, sentencia.

Y prosigue: “Que las multinacionales se hayan encargado de hacer un tema, que parece que suena a flamenco y le llamen flamenco, cuando no lo es, es un desastre y nos hace bastante daño”, dice.

El nuevo disco que está haciendo con Tomatito para Universal reivindica el flamenco. Un trabajo todavía sin nombre en el que su voz y la guitarra de Tomatito estarán acompañadas de bajo, percusión y piano. Ya tiene fecha de presentación oficial: el 16 de noviembre en un concierto en el Palau de la Música en Barcelona.

“El flamenco no tiene moda. La música de raíz no tiene moda, es eterna. Unas veces estamos más arriba y otras más abajo… Pero el flamenco es nuestra música, está en el ADN de España. Es de las culturas más grandes que tenemos en este país”, sentencia.

Hasta entonces, y a la vez que termina de rematar el disco, estará de gira por España con sus tres espectáculos: Flamenco íntimo (lo que hemos visto en Boadilla), los duetos (del disco Doy la cara) y Mercé sinfónico, “con todos mis grandes temas llevados al pentagrama, con una orquesta de 40 músicos”, nos cuenta. Aburrirse desde luego que no se va a aburrir.

Cosas pendientes
A sus 63 años, trabajando desde muy pequeño, siendo un niño, José Mercé cree que sí le quedan cosas por hacer. Le gustaría cantar con Bruce Springsteen (“hubo contactos con él, pero la cosa se complicó”, dice). “Afortunadamente el público me respeta, los sitios se llenan, lo que me hace mucha ilusión, me llena el corazón, el alma… así que me gusta seguir haciendo cosas. Pero manda el público; el día que no quieran, apaga y vámonos”. Mientras tanto, hay José Mercé para rato.