Mar Paredes: Noah, una más en la familia

Se llama Noah. Es el primer perro guía que la ONCE concede a un vecino de Boadilla. Mar, su destinataria, ciega desde hace cuatro años, asegura con Noah le ha cambiado la vida. “Incluso tengo la sensación de que puedo volver a ver”. Así es el a día de esta escritora, cuenta cuentos...

Mar Paredes, uno más en la familia
Noah es el primer perro guía que la ONCE concede a un vecino de Boadilla. Mar, su destinataria, asegura que con Noah le ha cambiado la vida.

En 2011 entrevistamos en estas mismas páginas a Mar Paredes (38 años de edad). Trabajaba como educadora infantil de niños de 0 a 3 años y acababa de publicar su primer cuento, Mis primeras aventuras.

Una enfermedad autoinmune la dejó ciega dos años después. Pero los “reveses de la vida”, que han sido muchos, no han podido con su optimismo y ganas de hacer cosas: escribir, cuentacuentos, manualidades…

Su vida dice que ha cambiado, y mucho, con su nueva compañera: Noah, la perra lazarillo de dos años de edad que ha puesto a su disposición la Fundación Once Perro Guía. Llegó a su casa el pasado 17 de mayo, “como llega el niño recién nacido”. Desde ese día, son inseparables.

“Con el bastón me comía bolardos, coches parados… no encontraba los pasos de cebra si no están bien señalizados… y eso no me ha vuelto a pasar con Noah. Me da mucha libertad de movimiento. Incluso "tengo la sensación de que puedo volver a ver”, asegura encantada.

La capacidad de estos animales es sorprendente. “Se aprende los trayectos que sigo habitualmente, busca el paso de peatones para cruzar, sigue a una persona si se lo indico... Es una fantástica perro guía”, relata. 

En el día a día también surgen muchas anécdotas con el nuevo compañero de paseos y gestiones por Boadilla, Madrid... o dónde haga falta. “Un día paré a una persona para que me indicara a qué altura estaba la ferretería de la avenida de Siglo XXI y me preguntó que a quién le daba las indicaciones, si a mí o al perro… jajaja”, recuerda.

Otro momento divertido: “Le pusimos una piscina en la terraza. Y no veas cómo bucea y hace burbujitas, aunque ella no se metió hasta que lo hice yo”. En definitiva, es casi como un niño aunque nunca deja de lado la misión que tiene encomendada: servir de guía de Mar.

Planes de futuro

Entre su proyectos, está “escribir un cuento benéfico para niños enfermos. Los niños no tienen ningún cuento que les hable de cómo es su enfermedad y les quite un poco de hierro al asunto”. Tiene ya hasta el título: Unos príncipes muy pelones. ¿Entonces? “Falta el dinero para hacerlo”.

Prepara también el segundo libro de Néstor, con su ilustrador favorito, el artista José María Espartero. También una nueva obra basada en vivencias propias para concursar en un certamen literario europeo para personas invidentes… En la anterior convocatoria quedó tercera. Su caso, desde luego, que es todo un ejemplo de superación y constancia. Algo posible también gracias al apoyo de su marido, Javier, la familia y los amigos.